Las manos alzadas y una canción. Homenaje espontáneo en el mítico teatro Apollo de Harlem, que ha colgado este cartel en memoria de Michael Jackson como "verdadera leyenda". Nueve añitos tenía Michael cuando pisó por primera vez el histórico teatro. Es un día desgarrador para los amigos del artista como Uri Geller. Recuerda que un día le preguntó a Michael si era un hombre solitario y tardó 10 segundos en responder y decir que sí. Los niños bailan en la puerta de la casa de la familia Jackson en Indiana. Postales, flores y muñecos y también un nudo en la garganta de su primo. Porque es un día triste. Su música mueve los pies de los fans que en todo el mundo hoy lamentan la desaparición del "Rey del Pop".
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