Unos cien rumanos, entre los que había numerosos niños y una recién nacida, tuvieron que refugiarse en una iglesia en el sur de Belfast debido a los ataques racistas que sufrieron. Las fuerzas del orden ayudaron a unas veinte familias rumanas a abandonar sus hogares en el área de Lisburn, sur de la capital norirlandesa, porque en la última semana unos desconocidos atacaron sus casas con botellas y ladrillos. Ahora, las familias han sido trasladadas a un centro de acogida. Ninguno quiere volver a su casa y muchos aseguran que volverán a Rumania.
PREVIEWNETWORKS - cine - 25 de Mayo de 2012




0 votos
PREVIEWNETWORKS - cine - 21 de Mayo de 2012




0 votos
Página 1 de 2
Contacto: