A pesar de la visita del emisario de la ONU, las fuerzas de seguridad Birmanas mantienen un control con mano de hierro y se enfrenta a la acusación de una ola de detenciones con cientos de opositores arrestados.
Página 1 de 5
Contacto:
© EDICIONES EL PAÍS, S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid (España)