El fenómeno podría deberse a un posible maremoto de escasa magnitud. El ruído pudo dañar los tímpanos de los delfines, algo que les hace desorientarse y subir a la superficie. 20 pesqueros vigilan a los mamíferos para que no se asfixien. Voluntarios intentan empujarles a aguas más profundas.
AGENCIA ATLAS - deportes - 15:27




2 votos
Página 1 de 5
AGENCIA ATLAS - deportes




2 votos
AGENCIA ATLAS - deportes




2 votos
Contacto:
© EDICIONES EL PAÍS, S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid (España)