El hijo de Dalilah, Rayan, tenía solo 15 días. Una vida tan corta como llena de infortunios. Nació prematuro y por cesárea un día antes de que su madre muriera por la Gripe A. Rayan no se había contagiado de la gripe y poco a poco iba cogiendo peso. Hasta anoche, cuando el error fatal de un miembro del personal de enfermería provocó su muerte.
Página 1 de 5
Contacto:
© EDICIONES EL PAÍS, S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid (España)