RAFAEL SALIN 24/04/2008
Por una parte, es la historia de un aprendiz, fiel a su solitario mentor, que llega a ser millonario en el Harlem de los año de la guerra de Vietnam (años sesenta y setenta del siglo XX). Si no fuera porque Frank Lucas (Denzel Washington) era el vector de una infección química llamada heroína, 'American Gangster' sería otro ejemplo del sueño americano. Lucas es mostrado, por el ya mítico Ridley Scott (tan sólo una de sus películas, -dios del celuloide-, bastaría para caer de rodillas ante la pantalla de plata: Blade Runner en cualquiera de sus cinco 'final cuts'), como un ser que se transforma en un puente mágico entre Camboya y Harlem, con una marca registrada de la droga, Blue magic.
El otro personaje de 'American Gangster', Richie Roberts (Russell Crowe) es como un parche, dicotómico, con tintes de normópata, es la antípoda del gangster. Russel Crowe es el tío, moderadamente duro, como para callar a unos chicos en el parque, sacando a relucir su placa de policía de por medio. Y sin embargo tiene un alma de 'boy scout', el cual no duda en devolver casi un millón de dólares encontrados en un auto, producto del narcotráfico. La narración del film es eficaz, por lo estereotipado de los dos caracteres principales, pero deja una sensación de vacío fenomenológico, el mismo que se queda casi siempre que somos enfrentados a una verdad de Perogrullo.
¿Qué es esto?Compartir:
Ayúdanos a construir ELPAIS.com. Si has sido testigo de alguna noticia, envíanosla y nosotros la publicamos. Puedes mandarnos textos, fotos, vídeos o documentos. Ahora los lectores de ELPAIS.com se convierten en periodistas.
Fuegos en la naturaleza, en la ciudades, en domicilios...
Crónicas de manifestaciones, protestas, reivindicaciones...
Análisis en profundidad de diversos temas
Todo lo relacionado con los problemas del municipio al que perteneces
Lluvias, nevadas, inundaciones, ...