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Las potencias emergentes se resisten a extremar las sanciones a Irán

Brasil, Rusia, China e India se consolidan como polo de poder mundial

Soledad Gallego-Díaz

La posición a adoptar ante la demanda norteamericana de una nueva ronda de sanciones contra Irán fue uno de los elementos importantes de la II Cumbre de los BRIC, los dirigentes de Brasil, China, Rusia e India, que se reunieron el jueves en Brasilia. La agenda se completó, entre otros temas, con intercambio de opiniones sobre la necesidad de las cuatro principales economías emergentes del mundo de disponer de mayor estabilidad monetaria internacional.

Aunque en las reuniones de los BRIC no existen acuerdos públicos ni comunicados formales, el ministro de Asuntos Exteriores brasileño, Celso Amorim, confirmó que el presidente Lula da Silva había planteado el tema de Irán a sus colegas chino, Hu Jintao; indio, Manmohan Singh; y ruso, Dmitri Medvédev. "Fue un intercambio de ideas, con la intención de ayudar a buscar una solución pacífica y negociada", dijo Amorim.

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Brasil defiende una posición muy moderada ante el régimen de Teherán e intenta que los otros BRIC le apoyen. Rusia y China, que son países nucleares, y que desean mantener el actual equilibrio, no dejaron clara su posición, al igual que India, que también posee armamento nuclear, que ya ha apoyado otras rondas de sanciones, pero que tiene una numerosa población musulmana. En cualquier caso, según fuentes brasileñas, los cuatro coincidieron en que las sanciones económicas extremas hacen más daño a las poblaciones civiles que a las clases dirigentes y que todavía queda espacio para intentar negociar con Ahmadineyad.

La reunión sirvió también para insistir en uno de los puntos clave de la agenda BRIC: la reforma del orden económico y político. "Los cuatro países tenemos vocación universal", aseguró el presidente Lula, "y queremos promover un orden internacional más equilibrado y multilateralista".

Al margen de la cumbre del BRIC, Lula promovió el encuentro del foro paralelo llamado IBSA, que reúne a India, Brasil y Suráfrica, en un intento por acercar posiciones con el país africano. Singh y Lula se reunieron conjuntamente con el nuevo presidente sudafricano, Jacob Zuma. Otra de las grandes novedades estratégicas que ha traído el nuevo siglo XXI ha sido la irrupción de China en África, como uno de sus más importantes socios comerciales e inversores, y los demás países BRIC desean vincularse de alguna forma a ese fenómeno. En esta ocasión, los tres presidentes hicieron público su apoyo a la Autoridad Palestina y sostuvieron el empeño del brasileño Lula de ampliar el número de actores políticos y diplomáticos presentes en Oriente Próximo. La incorporación de Singh y Zuma a esta exigencia puede ser considerada como un éxito personal del presidente brasileño.

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