
ampliar |
 |
Libelium, reyes del sensor

Un sensor, colocado en el bosque, oye a un árbol decir no puede respirar bien, hay más CO2 del normal y tiene mucho calor; la temperatura es demasiado alta. Inmediatamente, el sensor manda un mensaje al móvil de un guardabosques, que, a pesar de estar a 40 kilómetros de allí, interpreta el dato: un incendio.
|